El matcha es un gusto adquirido que se desarrolla tras una exposición repetida.
Te puedes enamorar al segundo sorbo, o te puede costar un poco más.
También es innegable que hay matchas y matchas...
Pero partamos de la base de que lo has escogido bien, tienes claro que quieres darle una oportunidad —o dos, o tres— y quieres saber cómo prepararlo en casa, sin rituales complicados ni demasiada parafernalia. Genial, vamos allá.
Preparar matcha paso a paso
Probablemente ya sepas que hay una diferencia importante entre el matcha y otros tipos de té verde: el matcha se presenta en forma de un polvo muy fino, obtenido al moler las hojas de té. Pero no cualquier hoja: las hojitas de la parte superior de la planta, durante la primavera, después de haber mantenido las plantas a la sombra durante un tiempo... su cultivo y cosecha es todo un mundo.
La cuestión es que no encontrarás hojas enteras ni bolsitas para infusionar: se dosifica con una cucharita, se bate con el agua y se bebe tal cual, sin necesidad de colarlo ni retirar nada después.
Por eso es tan intenso y por eso tiene más antioxidantes: cuando bebes matcha estás tomando la hoja entera.
Puedes prepararlo con agua fría, a temperatura ambiente o caliente, según te apetezca. Yo suelo prepararlo todo el año con agua a temperatura ambiente, ya me he acostumbrado a tomarlo así, y en verano, añado hielo.
Para disolverlo bien, una cuchara no es suficiente. Puedes utilizar un pequeño espumador eléctrico o, si te gusta el ritual tradicional japonés, un batidor de bambú. Ambos permiten integrar el polvo y conseguir esa fina capa de espuma tan característica del matcha.
Ingredientes
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1,5 g de matcha (media cucharadita de medir)
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Unos 200 ml de agua fría, a temperatura ambiente o caliente (nunca por encima de los 80 ºC)
Puedes ajustar la cantidad de agua a tu gusto.
Preparación
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Pon media cucharadita de matcha (1,5 g) en una taza o vaso.
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Añade unos 50 ml de agua (no hace falta que la midas, calcula algo más de 1 dedo de agua). Si la utilizas caliente, procura que no supere los 80 °C para evitar que el matcha resulte demasiado amargo y conservar sus propiedades.
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Bate con un espumador eléctrico hasta que el polvo quede bien integrado y se forme una espuma. Calcula unos 30 segundos, por ejemplo, pero dependerá del espumador. No pasa nada si es un poco más o un poco menos. Si utilizas el batidor de bambú, muévelo rápidamente de un lado a otro, dibujando una M o una W, sin frotar el fondo de la taza.
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Una vez se haya formado la espuma, retira el espumador o el batidor y añade poco a poco el resto del agua, con cuidado de no romper la espuma.
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Si hace calor y lo prefieres frío, añade un par de cubitos de hielo.
Si dejas reposar el matcha, es normal que parte del polvo se deposite en el fondo. Basta con removerlo un poco antes de beberlo.
en qué momento del dia es mejor tomar matcha
Lo ideal es tomar el matcha por la mañana, separado del desayuno o la comida por 1 hora (como mínimo).
El té, como el café, puede interferir en el aprovechamiento de la vitamina B1, esencial para el metabolismo de la glucosa, y dificultar la absorción del hierro, especialmente el de origen vegetal. Si tienes anemia o tomas suplementos de hierro, es preferible dejar al menos dos horas de separación.
Además, las catequinas del té, unos compuestos antioxidantes presentes de forma natural en sus hojas, parecen absorberse mejor en ausencia de alimentos. Otro buen motivo para tomarlo entre horas.
El matcha también contiene cafeína, que en el té se suele llamar teína, aunque ambas son exactamente la misma molécula. Tomarlo durante la mañana le da tiempo al cuerpo para metabolizarla antes de acostarnos y reduce la posibilidad de que interfiera en el sueño. En todo caso, la velocidad a la que metabolizamos la cafeína depende de cada persona.
Por último, contiene L-teanina, un aminoácido que equilibra la acción de la cafeína. Su efecto combinado puede favorecer la atención y la concentración: quizá quieras tenerlo en cuenta si tienes por delante unas horas de estudio o trabajo que requieran mayor concentración.
La importancia de la calidad del matcha
Un buen matcha tiene un color verde intenso y brillante y un sabor vegetal, ligeramente amargo, con notas de umami, un gusto sabroso que recuerda al caldo o a las setas. Si es de calidad, puedes disfrutarlo simplemente con agua, sin necesidad de añadir leche ni endulzantes.
Su color y sabor están relacionados con el cultivo. Durante las últimas semanas antes de la cosecha, las hojas se mantienen a la sombra, lo que favorece la acumulación de clorofila y L-teanina.
Elige un matcha ecológico de calidad ceremonial, una denominación que suele utilizarse para los matchas más finos y delicados, destinados a beberse solamente con agua. Desconfía de los tonos amarillentos o amarronados, que pueden indicar una calidad inferior o una mala conservación.
Y como en el matcha consumimos la hoja entera, presta especial atención a su procedencia y a los controles de calidad, especialmente los de metales pesados.
Para saber más
¿Cuánta cafeína tiene el matcha?
Una taza preparada con 1,5 g de matcha puede aportar entre 30 y 60 mg de cafeína. Como referencia, un café expreso suele contener alrededor de 60-80 mg, aunque las cantidades varían según el producto y la preparación.
¿Es posible que el matcha no me siente bien en ayunas?
Sí. Los taninos del té, unos compuestos naturales responsables de parte de su astringencia, pueden provocar náuseas o molestias de estómago cuando lo tomamos en ayunas. Si te ocurre, prueba a tomarlo después de comer algo.
¿Puedo utilizar un espumador metálico?
Sí. Puedes utilizar un espumador de acero inoxidable sin problema. El breve contacto con el metal durante la preparación no supone un inconveniente y no necesitas utilizar exclusivamente un batidor de bambú.
¿Por qué no me sale espuma al preparar el matcha?
Para conseguir esa capa de espuma tan característica del matcha, es importante batirlo con un espumador eléctrico o un batidor de bambú. Empieza con poca agua y añade el resto cuando se haya formado la espu,a. La calidad del matcha también influye en la cantidad de espuma que se forma.
¿Puedo combinar el matcha con otras bebidas?
Sí, puedes prepararlo con leche o bebida vegetal para hacer un matcha latte, tanto frío como caliente.
¿Puedo guardar el matcha preparado en un termo?
Aunque el contacto de unos segundos con un espumador de acero inoxidable no supone un problema, mantener el matcha durante horas en contacto con el metal podría afectar a algunos de sus compuestos antioxidantes, especialmente si está caliente. Si quieres llevártelo preparado, te recomiendo que lo guardes en vidrio.
¿Cómo se conserva el matcha?
Guárdalo bien cerrado, protegido de la luz, el calor y la humedad. Una vez abierto, puedes conservarlo en la nevera, siempre en un envase o sobre hermético, para evitar que absorba humedad y olores.
Procura consumirlo mientras conserve su color verde intenso y su aroma fresco.
¿Se puede tomar matcha durante el embarazo y la lactancia?
Consulta este punto con tu médico o comadrona.
El matcha contiene cafeína, que atraviesa la placenta y también pasa a la leche materna.
Durante el embarazo se recomienda no superar los 200 mg diarios de cafeína, sumando todas las fuentes (café, chocolate, té..). Si bien no es necesario evitarla por completo, se puede optar por prescindir de ella, que suele ser lo más recomendado.
Durante la lactancia, el consumo moderado de cafeína puede ser compatible con la alimentación del bebé. Los recién nacidos la eliminan más lentamente, por lo que es recomendable prestar atención a posibles cambios en el sueño o la irritabilidad, especialmente durante los primeros meses y hasta que el bebé cumpla 1 año.