Si naciste en los 80 —o antes—, es más que probable que tus padres tuvieran en casa una cubitera de acero inoxidable de palanca. Un invento ingenioso, efectivo y relativamente inmortal.

Si este tipo de cubiteras funcionaban, ¿por qué desaparecieron? ¿qué fue de ellas?

Pasó que llegó el plástico, y posteriormente la silicona, con sus formas divertidas y colores cantones. Llegaron las cubiteras con tapa que podían apilarse o colocarse en casi cualquier rincón del congelador.

Peor aún, llegaron las bolsas de plástico para hacer cubitos, ¿te acuerdas? Qué horror.

Y a pesar de haber crecido con ellas en nuestros congeladores, la silicona, tan dicharachera ella, nos borró por completo la memoria. Y así, bloqueados e indefensos, nos plantamos ante noticias como esta:

El plástico de envases y bandejas también migra a los alimentos en el congelador.

Bien, no todo tiene una solución tan simple, pero los cubitos de hielo, precisamente, sí. Así nace este...

Pequeño homenaje a la cubitera de acero inoxidable de toda la vida

El artilugio no puede ser más sencillo: 

  • Una bandeja
  • Una rejilla articulada con una palanca, que da forma a los cubitos y, una vez congelados, permite extraerlos en un único (y tremendamente gustoso) movimiento

Yo ahora mismo tengo esta y le pongo 5 estrellas. Pero vamos, que no tiene misterio. Si está agotada y encuentras otra similar, adelante.

En honor a la verdad, diré que compré la primera en 2022 (no era esa) y con el tiempo, una de las piezas se desencajó un poco. La cubitera todavía 'funciona' (es la que verás en el vídeo aquí abajo), pero la palanca no queda completamente plana cuando la meto en el congelador, y cuesta un poco más articularla.

Por eso este verano me compré una nueva, que va mucho más fina (es la que he dejado enlazada y encontrarás también aquí abajo).

¿Cómo 'funciona'?

  1. Coloca la rejilla dentro de la bandeja (lávala primero si la estás estrenando o lleva meses en un armario).
  2. Llena la bandeja de agua. No la llenes al máximo, el hielo ocupa más que el agua y si está muy llena, cuesta más articular la palanca. Además, se te va a caer el agua de camino al congelador, o cuando coloques la bandeja dentro, y lo sabes.
  3. Mete la bandeja en el congelador.
  4. Cuando se haya formado el hielo y quieras desmoldar los cubitos, saca la bandeja del congelador. Espera 1 minuto para que no esté tan dura, o moja un poco la base de la cubitera. ¡Solo la base! Que no se mojen los cubitos por encima.
  5. Articula la palanca para 'soltar' los cubitos. Si no están bien formados y se rompen, es que no estaban lo suficientemente congelados.
  6. Coloca los cubitos en otro lugar. Yo uso un recipiente de acero inoxidable. Ponerle tapa o no lo dejo a tu criterio, puede ser práctico para poder colocar ese recipiente en algún rincón y no necesariamente en plano.
  7. Úsalos para lo que necesites y/o guárdalos inmediatamente en el congelador para evitar que se peguen entre sí. Se pegarán si empiezan a descongelarse o si están mojados.
  8. Vuelve a llenar la cubitera de agua para preparar una nueva tanda de cubitos, y así hasta el infinito.

Ventajas

  • Es de acero inoxidable, por lo que permite hacer cubitos de hielo sin plástico ni silicona.
  • Es duradera.
  • Tiene un punto retro que me encanta.

Desventajas:

  • No tiene tapa. Para algunas personas esto puede ser un problema. Tienes que colocarla plana en alguna zona del congelador. Por los olores, no te preocupes (siempre y cuando no tengas los cubitos durante una eternidad en el congelador).
  • A veces el mecanismo va un poco duro, pero eso tiene solución (punto 4).
  • No puedes sacar solo un cubito, tienes que sacarlos todos. Tampoco es dramático, la verdad.
  • Si tienes que hacer muchos cubitos, quizá necesites dos cubiteras, o estar pendiente de que se forme el hielo para hacer una nueva tanda e ir acumulando los cubitos ya formados.
  • No puedes hacer cubitos de distintos tamaños. 

Te dejo aquí un vídeo:

Hasta aquí el tributo, espero que te haya gustado