Esta receta de callos preparados en la olla de cocción lenta no puede ser más fácil, tan solo necesitas planificarte un poco porque sus 12 horitas de cocción a baja temperatura no se las quita nadie.

Yo los cocino durante la noche (de 20:00 a 8:00, por ejemplo) y cuando se cumplen las 12 horas al día siguiente, cambio la olla a la posición 'mantener caliente' y ya tengo la comida lista para el mediodía. Además ese ratito extra terminará de ablandar la tripa, que puede ser correosa a veces.

El secreto está en la olla de cocción lenta

Esta es otra de esas recetas que queda espectacular gracias a la cocción a baja temperatura de la olla de cocción lenta o slow cooker. Si todavía no tienes una, ve dándole vueltas al tema porque merece muchísimo la pena.

Yo tengo esta de 3.5 litros de Rusell Hobbs pero está descatalogada. El día que se rompa es probable que me compre esta otra de la marca Crock-Pot, que me tiene el corazón robado.

No es solo que la carne de la tripa quede perfecta con este tipo de cocción, es que la receta es prácticamente manos libres.

come vísceras

El músculo de los animales está formado por una serie de aminoácidos, entre los que destaca la metionina. Si solamente consumimos esos aminoácidos y no los del resto de partes del animal, estamos creando un desequilibrio en nuestro organismo que no es deseable y puede tener consecuencias a largo plazo.

Los callos son trozos del estómago de la vaca, es decir, una víscera o casquería. Al consumir vísceras, como el hígado, el corazón o el caldo de huesos, obtenemos un espectro más amplio de aminoácidos, como glicina, lisina y prolina, que equilibran la balanza respecto a la metionina.

La tripa concretamente es una proteína completa, esto es, contiene los 9 aminoácidos esenciales. Es además rica en vitamina B12, selenio y zinc.

Pero las vísceras no son solo altamente nutritivas, ¡son además muy baratas! Incluso las de carne ecológica o carne de pasto.

Blanquear o no blanquear, esa es la cuestión (o no)

Las instrucciones de esta receta incluyen el blanqueado de los callos. Es el proceso mediante el cual se hierven durante 5 minutos en agua para eliminar impurezas. Suelen venderlos ya blanqueados pero si no te fías, lo vuelves a hacer y listo, no te llevará mucho tiempo.

Cuando lo hagas, enciende la campana extractora de la cocina porque el olor es peculiar.

Sobre el picante

Con la cantidad de pimentón picante que he especificado aquí te saldrán unos callos con un toque picante, pero aptos para todos lo paladares. Si te va la marcha, duplica (o triplica) la cantidad. Puedes hacerlo también una vez completada la cocción: prueba la salsa, añade pimentón al gusto y remueve bien.

Callos y morro con chorizo en la olla de cocción lenta

 Raciones: 6 raciones

 Preparación: 30 '

 Cocción: 12 h

 Total: 12 h 30 '

Ingredientes

  • 1 kg y 300 g de callos y morro de vaca (200 gramos arriba, 200 gramos abajo, dependerá un poco del tamaño de tu olla. Yo los he preparado en una de 3.5 litros)
  • 100 g de chorizo dulce o picante (puedes añadir también morcilla si quieres)
  • 3 cebollas medianas
  • 720 ml de tomate triturado (es la cantidad que suele contener un tarro grande)
  • 1 taza de caldo de carne o verduras, 250 ml
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante (1 cucharadita o 2 si te gusta que piquen mucho)
  • 2 hojas de laurel
  • Una pizca de pimienta (al gusto)

Instrucciones

  1. Llena una olla grande con agua y llévala a ebullición.
  2. Mientras esperas a que hierva el agua, pica las tres cebollas.
  3. Calienta las tres cucharadas de aceite en una sartén grande y añade la cebolla picada. Cocínala a fuego medio hasta que esté bien tierna, unos 15 minutos. Remueve con frecuencia.
  4. Añade los callos (el morro no) en el agua hirviendo y déjalos ahí durante 5 minutos.
  5. Retira los callos de la olla, colócalos en un escurridor metálico y mójalos con agua fría para cortar la cocción. Deja que escurran un rato el exceso de agua.
  6. Añade el tomate triturado y la sal a la sartén donde se está pochando la cebolla. Remueve y cocina durante 10 minutos.
  7. Apaga el fuego y añade el pimentón dulce y el picante.
  8. Espera a que la salsa pierda temperatura.
  9. Coloca los callos escurridos y el morro en la olla de cocción lenta.
  10. Coloca la salsa de cebolla y tomate en una batidora de jarra, añade la taza de caldo y los dos dientes de ajo (crudos) y tritura hasta que quede bien fina.
  11. Vierte la salsa sobre los callos y añade a la olla las dos hojas de laurel.
  12. Pela y trocea el chorizo, y añádelo a la olla de cocción lenta.
  13. Remueve todo bien, coloca la tapa de la olla de cocción lenta y ponla en marcha a baja temperatura durante 12 horas.
  14. Pasadas las 12 horas, apaga la olla si los callos son para otro día, o cambia a la posición 'mantener caliente' si los vas a comer ese día.
  15. Corrige de sal y/o pimentón picante si es preciso.