¿Solo eso? y ¿todo eso? son las dos preguntas que suelen surgir cuando publico alguna foto de mi desayuno en stories. Pues bien, para responder a esa duda, aquí está mi desayuno a día de hoy.

Y digo a día de hoy porque no está escrito en piedra, ha cambiado mucho en los últimos años y es probable que lo siga haciendo.

Sea como sea, esto es lo que incluye ahora mismo:

  • Un vaso de caldo de huesos, unos 250 ml
  • 2 o 3 huevos
  • Un bol de kéfir o yogur casero con fruta y algunos frutos secos y semillas
  • Un elixir con colágeno, algún adaptógeno y algo de grasa; o un matcha, también con colágeno y alguna grasa

A veces el elixir lo tomo un poco más tarde, o no me apetece y me lo salto.

Te lo explico punto por punto.

Mi des-ayuno

Antes de continuar, quizá este desayuno te parezca mucha comida. Esto es porque yo como solamente dos veces al día: por la mañana, sobre las 8:00 h, y al mediodía, sobre las 13:00 h.

Sigo un patrón de ayuno intermitente 16/8, es decir, ayuno 16 horas y mi ventana de alimentación es de 8 horas aproximadamente.

Hace años que ayuno, empecé por 12/12 y me fue muy fácil pasar a 16/8.

Yo desayuno y como, lo que me salto es la cena, y de verdad que cuando llega la hora ni pienso en comer. Hay quien prefiere saltarse el desayuno y hacer comida y cena. Esto depende de cada uno: preferencias, trabajo, familia y demás.

Durante un tiempo probé el enfoque 20/4 pero fue demasiado para mí y me alteró un pelín las hormonas. Además no me apetecía nada comer habiendo desayunado solo unas 3 horas antes. En 16/8 me siento mejor.

Si algún día por lo que sea he comido menos y tengo hambre a la hora de cenar, ceno, no hay problema, pero intento hacerlo antes de las 20:00 h para que pasen por lo menos 12 horas hasta el desayuno (12/12). De todos modos es algo muy puntual porque intento comer lo suficiente en las dos comidas que hago.

Y lo mismo si algún día he comido de más (reuniones familiares, comilonas de Navidad). En ese caso quizá haga OMAD (one meal a day), es decir, una sola comida al día, o lo que es lo mismo, un ayuno de 24 horas.

Al final no es algo que planee, sino una consecuencia natural de escuchar a mi cuerpo: ¿tengo realmente hambre o solo quiero comer porque es "la hora de comer"?

Si quieres adentrarte en el mundo del ayuno intermitente te recomiendo este libro de Néstor Sánchez y Carlos Pérez. Directo, ameno y muy práctico. Explica de forma clara los beneficios del ayuno, los distintos tipos qué hay y cómo implementarlo progresivamente.

No empieces de golpe, especialmente si no comes del todo sano. Mejora primero lo que comes y después te será más fácil mejorar cuándo lo comes.

Caldo de huesos

El caldo de huesos es rico en colágeno, glicina y minerales. Es un gran reparador de la barrera intestinal y una buena manera de incorporar más especias en tu dieta: cúrcuma, tomillo, jengibre, etc.

Aquí tienes la receta que suelo hacer y una explicación más extensa sobre sus propiedades.

En casa lo tomamos todo el año, también en verano, en ese caso tibio en lugar de caliente. Si no te apetece desayunarlo puedes incluirlo en la comida o en la cena, o utilizarlo para cocinar otras recetas.

Huevos

Los huevos son un auténtico superalimento, nutrientes de primera calidad para el cerebro. Hace años que fueron exculpados de todos los males del mundo, así que no te cortes y come huevos. Y si tienes hijos dales huevos también, no se me ocurre un desayuno mejor.

¿El punto ideal? Clara cuajada y yema líquida, así conserva mejor sus propiedades.

Yo tomo 2 o 3 cada día, siempre ecológicos, y me quedan así de buenos porque utilizo un cocedor. Parece un chisme tonto pero de verdad que preparar el desayuno es infinitamente más fácil desde que lo tenemos.

Esos puntitos negros que ves ahí son sal negra del Himalaya, una sal rica en azufre com un olor muy característico... a huevo. Ya no quiero mis huevos con ninguna otra sal, la combinación es perfecta.

Kéfir o yogur casero con fruta y algunos frutos secos o semillas

Me encanta fermentar en casa kéfir y yogur de leche de cabra, oveja o coco. Te dejo aquí algunos enlaces por si te interesa este tema:

Al kéfir o yogur le añado siempre:

  • Una pieza de fruta ecológica y de temporada, o el tamaño equivalente si se trata de frutos pequeños (fresas, frambuesas, arándanos, etc.)
  • 3 nueces de Brasil
  • Unas 8-10 almendras y/o 4-5 nueces
  • Una cucharada de nibs de cacao crudo
  • Opcional, y no todo a la vez, o sí, según me dé:
    • Dos o tres cucharadas de granola casera (si pongo granola no pongo las almendras o nueces porque la granola ya lleva)
    • Dos cucharaditas de semillas de lino molido (lo muelo en casa en la Vitamix (en este post te hablo más sobre mi batidora) y lo guardo en el congelador para que no se oxide)
    • Una cucharadita de polen
    • Unos copos de coco tostados

Atravesé hace unos meses una época más keto en la que me preparaba este mismo bol pero sin fruta. Ahora me he relajado en ese sentido y sigo una dieta baja en carbohidratos pero sin eliminarlos por completo. Solo me apetece fruta en el desayuno y me la tomo tan feliz.

Elixir o matcha

Elixir, batido, infusión... llámalo como quieras.

El matcha me encanta y tiene unas propiedades fantásticas, pero demasiada cafeína me altera las hormonas (una es sensible), así que suelo tomarlo una o dos veces a la semana. Si a ti no te ocurre, ¡disfrútalo!

Aquí tienes más información sobre el matcha, así como la receta que suelo preparar.

El resto de días me preparo un elixir con algún otro adaptógeno interesante. La receta es algo así:

  • ½ cucharadita de una seta medicinal (reishi, chaga, cordyceps, melena de león...) o algún otro adaptógeno (maca, ashwagandha, rhodiola...)
  • 1 cucharadita de cacao puro en polvo (a veces lo omito y le pongo una pizca de vainilla, cúrcuma o canela en su lugar)
  • 1 cucharadita de manteca de algún fruto seco (almendra, avellana o anacardo) o manteca de coco o aceite de coco o ghee.
  • 1 cucharada de colágeno hidrolizado
  • 250 ml de agua tibia o caliente (si sueles tener en casa leche vegetal puedes omitir la manteca y usar solo leche vegetal, o mitad y mitad, excepto si es una leche de coco densa que es mejor diluirla más aun). A veces también infusiono primero el agua en té verde (mis variedades favoritas además del matcha son el kukicha, el gyokuro y el sencha) o alguna otra infusión.

Pongo todos los ingredientes en la batidora de jarra y mezclo durante unos 10 segundos para que quede espumoso. Duplica las cantidades si quieres preparar un elixir para dos.

El desayuno de Kai

El desayuno de mi hijo Kai es bastante parecido al nuestro. Suele tomar:

  • Medio vaso de caldo de huesos, que a veces se termina y otras no
  • 2 o 3 yemas de huevo (a veces la clara también, pero en general no la quiere). Algunos días toma una tortilla francesa de 2 huevos en lugar de las yemas, o una tortilla y un par de yemas. Depende de su apetito.
  • Un bol de yogur o kéfir de leche de cabra, oveja o coco, con algo de fruta ecológica de temporada. Si hay granola o copos de coco sí toma un poco, pero los nibs de cacao no le gustan aun, y el polen se lo escondo porque le gusta demasiado.

Él que es joven y está muy conectado con su cronobiología acusa mucho la falta de apetito por la mañana en los meses más oscuros. Nunca le obligamos a comer, si no tiene hambre ya la tendrá. Esos días le ponemos la tortilla o los huevos en el táper del desayuno que lleva a la escuela y se los come allí tan feliz un poco más tarde.