¿Qué es el colágeno?

El colágeno es la proteína estructural principal de nuestro cuerpo, constituye entre un 25 y un 30 % del total de proteínas.

Se encuentra en la matriz extracelular y en los tejidos conectivos, como huesos, músculos, tendones, ligamentos, cartílagos, piel, intestino, vasos sanguíneos, etc.

Además de cumplir con su función estructural, el colágeno proporciona fuerza y elasticidad a la piel y participa en las principales funciones celulares, el desarrollo de los órganos, la curación de los huesos y la reparación de los vasos sanguíneos.

Tipos de colágeno

Se han aislado 28 tipos de colágeno, pero los fundamentales son:

  • Colágeno tipo I: se encuentra en la piel, huesos, tendones, ligamentos, dientes y ligadura vascular
  • Colágeno tipo II: se encuentra en el cartílago, los ojos y los discos vertebrales
  • Colágeno tipo III: se encuentra en la piel, los músculos, los vasos sanguíneos y las fibras reticulares
  • Colágeno tipo IV: se encuentra en la lámina basal y la membrana basal
  • Colágeno tipo V: se encuentra en el pelo, la placenta, las córneas, los huesos y las superficies celulares

El 90 % del colágeno de nuestro cuerpo es de tipo I. 

¿Es necesario consumir colágeno?

Con la edad, especialmente a partir de los 35 años, disminuye la capacidad de sintetizar colágeno, por lo que realizar un aporte extra a través de la dieta puedes ser recomendable. Todos los tejidos corporales mencionados en el punto anterior te lo agradecerán.

Existen además otros factores que afectan a la síntesis de colágeno más allá de la edad, o que aceleran su degradación.

Algunos de ellos son:

  • Estrés
  • Enfermedades autoinmunes
  • Tabaco
  • Exposición excesiva al sol
  • Elevado consumo de carbohidratos, especialmente azúcar, que provoca la glicación (endurecimiento y pérdida de funcionalidad) del colágeno
  • Deficiencias nutricionales, especialmente aminoácidos (proteína) y vitamina C

La cuestión es que últimamente hay mucha controversia al respecto, y San Google (como siempre) te proporcionará lo que busques: cientos de artículos a favor y cientos de artículos en contra.

¿Es un suplemento imprescindible? Podría ser que no, pero creo que merece la pena tomarlo y asegurarnos ese equilibrio de aminoácidos que nuestra alimentación no siempre garantiza.

suplementos de colágeno

Es posible comprar colágeno en forma de suplemento de los 5 tipos fundamentales, generalmente formulado como colágeno hidrolizado, también llamado péptidos de colágeno.

El colágeno hidrolizado o péptidos de colágeno está formado por cadenas de aminoácidos más cortas, lo que incrementa su biodisponibilidad respecto al colágeno en forma de gelatina pura. Tiene también un sabor más neutro y se disuelve con más facilidad, porque no gelatiniza.

Los suplementos de colágeno proporcionan diferentes tipos de colágeno (I, II, III, etc.) según su origen: ternera, cerdo, pescado... En cualquier caso el colágeno será siempre, por definición, de origen animal.

No existe el colágeno vegano.

El colágeno bovino parece incrementar la síntesis de colágeno I y III, mientras que el colágeno marino aumenta los tipos I y II.

El colágeno de la piel está compuesto principalmente de colágeno de tipo I y III, lo que significa que el colágeno bovino puede ser especialmente útil para reducir las arrugas, promover la elasticidad y aumentar la hidratación de la piel.

Por otro lado, el colágeno marino mejora no sólo la salud de la piel sino también de los cartílagos. Algunos estudios apuntan además a un efecto beneficioso en la regeneración del tejido óseo, la protección contra la radiación UV y la cicatrización de heridas.

Cada vez hay más marcas y formatos, por lo que no te resultará difícil de encontrar. Mi recomendación es que el producto contenga el colágeno como ingrediente único, ni dextrosas, ni otros aditivos innecesarios; y que vayas alternando entre colágeno bovino y marino para aprovechar lo mejor de ambos.

Al pie de este artículo encontrarás algunas marcas que me gustan.

formato y uso en la alimentación

Cuando abras tu bote de colágeno te encontrarás un polvo blanco y grueso. Según se trate de gelatina o colágeno hidrolizado, tendrá un sabor más o menos pronunciado.

Puedes añadir colágeno al caldo, al café, a una infusión o a uno de estos elixires, lattes y batidos.

Recursos

Para formar esta opinión he acudido a PubMed, donde se pueden leer miles de estudios científicos y biomédicos sobre los temas más variopintos.

Te enlazo aquí algunos sobre este tema:

Te dejo muchos más en este otro enlace.

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