Si sueles fermentar kéfir de leche en casa, esta receta es para ti. La base es un kéfir de leche de coco sobrefermentado y el resultado es un queso feta rico en probióticos con un sabor y una textura espectaculares. Duplica las cantidades si quieres preparar más cantidad, lo que es más que probable.

Queso feta de leche de coco

 Raciones: Unos 200 g de queso feta

 Preparación: 72 h 30 '

 Cocción: -

 Total: 72 H 30 '

Ingredientes

  • 3 o 4 cucharadas de gránulos de kéfir de leche activos
  • 500 ml de leche de coco rica en grasa. La que yo utilizo es esta, que tiene un 70 % de extracto de coco y un 30 % de agua. Hay que comprar 12 bricks de golpe pero está muy buena y va genial también para hacer kéfir de leche de coco y yogur de leche de coco.
  • ½ cucharadita de sal (opcional)

Instrucciones

  1. Coloca los gránulos de kéfir en un tarro de cristal y añade la leche de coco. Recuerda que debes manipular los gránulos con utensilios de madera, plástico, bambú, etc. Evita el metal a no ser que sepas con certeza que se trata de acero inoxidable.
  2. Deja fermentar la leche durante 24-48 horas, hasta que empiece a sobrefermentar. El olor será más intenso y verás como la leche empieza a cuajar, separándose el suero. El suero puede separarse de dos modos, o todo junto en la parte inferior del tarro o de forma irregular, mezclado con la leche cuajada.
  3. Coloca un colador de plástico o bambú sobre un bol y vierte el contenido del tarro, es decir, los gránulos y el kéfir sobrefermentado.
  4. Con la ayuda de una cuchara de madera o plástico, ve removiendo los gránulos con cuidado para que todo el kéfir pase al bol.
  5. Aparta los gránulos y guárdalos para iniciar un nuevo proceso de fermentación.
  6. Añade la sal al kéfir que está en bol (opcional).
  7. Coloca un colador de malla fina sobre otro bol y extiende encima 3 o 4 gasas de algodón.
  8. Vierte el kéfir sobre el colador con las gasas y espera unos minutos hasta que el suero empiece a caer al bol.
  9. Entonces toma con cuidado los extremos de las gasas y forma un pequeño hatillo con el kéfir cuajado en el interior.
  10. Anuda el hatillo con un cordel y déjalo reposar un par de horas sobre el colador a temperatura ambiente para que siga filtrando el suero. Ese suero lo puedes beber o añadir a otro kéfir que ya tengas preparado.
  11. Pasado el tiempo, el kéfir que está dentro del hatillo estará mucho más espeso porque habrá filtrado mucho suero, pero para hacer el queso necesitamos que pierda todavía más líquido. Lo ideal para lograrlo es 'colgar' el hatillo en algún lugar, filtrará mucho mejor que apoyado sobre el colador.
  12. Yo suelo hacerlo pasando el mango de una cuchara sopera por el nudo del hatillo. Entonces introduzco el hatillo en un tarro con la altura suficiente como para quede colgando, que no toque el fondo. Los extremos de la cuchara hacen de tope.
  13. Mete el tarro en la nevera y deja que continue filtrando durante unas 24 horas.
  14. Pasado el tiempo, abre el hatillo y con una cuchara, coloca el queso feta en un tarro de cristal con tapa. Consérvalo en la nevera durante una semana.