Las sartenes de hierro mineral y las de hierro fundido o colado se diferencian en 3 cosas: el precio, el mantenimiento y limpieza y los alimentos que puedes cocinar en ellas.

Hierro mineral vs. hierro fundido o colado

Precio

Las sartenes de hierro mineral son más económicas que las de hierro fundido. Depende del diámetro y la marca, pero en general las de hierro fundido valen unas 3 veces más que las de hierro mineral.

En realidad, las dos son caras si las comparas con cualquier sartén de gama baja, pero si haces números y quieres evitar las sartenes con recubrimiento antiadherente, te sale muy a cuenta pasarte al hierro. Algunas primeras marcas como Le Creuset ofrecen literalmente garantía de por vida.

Mantenimiento y limpieza

Las sartenes de hierro fundido o colado son más fáciles de limpiar y mantener, porque puedes meterlas en el lavavajillas y porque no hay que engrasarlas después de limpiarlas. Además, las sartenes de hierro mineral suelen venir sin curar, es algo que tendrás que hacer en casa antes del primer uso. No es complicado, te explico cómo hacerlo un poco más abajo.

Alimentos que puedes cocinar en ellas

En una sartén de hierro fundido o colado puedes cocinar lo que quieras porque se trata de un material no reactivo. En una sartén de hierro mineral deberías evitar cocciones largas con alimentos ácidos, como una salsa de tomate, puesto que se trata de un material reactivo y el hierro de la sartén pasaría a los alimentos.

¿Son antiadherentes?

No, las sartenes de hierro no son antiadherentes, ni unas ni otras, pero si las tratas con cariño y aprendes a cocinar en ellas, son una fantástica opción para cocinar sin tóxicos.

En todo caso ganan cierta antiadherencia con el uso, porque se va formando una pátina que ayuda a que los alimentos no se peguen. Así que no te desesperes al principio y sigue usándolas, cuando te acostumbres no las cambiarás por nada.

Cómo cocinar en una sartén de hierro

Las sartenes de hierro son aptas para gas, inducción y vitrocerámica. Algunas puedes incluso meterlas en el horno, depende de si el mango es también de hierro o de otro material. Revisa las especificaciones.

Las sartenes de hierro mineral de De Buyer, por ejemplo, no tienen un mango de hierro pero se pueden meter en el horno hasta 10 minutos a un máximo de 200 ºC. La idea es que cocines tu receta en los fogones o la placa y le des un último golpe de horno para terminar de cocinarla.

Para cocinar en una sartén de hierro, sigue estos pasos:

  1. Enciende el fuego al mínimo y deja que la sartén se vaya calentando lentamente durante unos 4 o 5 minutos. Calentarla de golpe podría deformarla. A partir de ahí ya puedes empezar a subir el fuego.
  2. Cuando la sartén esté caliente, añade un poco de aceite de oliva o la grasa con la que quieras cocinar.
  3. Añade los alimentos.
    1. Si se trata de una verdura, remueve cuando se necesario.
    2. Si se trata de carne o pescado, procura que el alimento esté seco y no excesivamente frío (sácalo un poco antes de la nevera). Colócalo en la sartén y espera hasta que la parte superior cambie de color antes de intentar darle la vuelta, en ese punto es más probable que la parte inferior del alimento esté sellada y se despegue con facilidad. De todos modos no te recomiendo que la primera vez que uses tu sartén intentes hacer pescado, que es quizá lo que más se pega. Úsala varias veces antes para que vayas cogiéndole el truco y la sartén empiece a formar la pátina.
  4. Una vez cocinados, retira los alimentos de la sartén si no quieres que se sigan cocinando, puesto que las sartenes de hierro retienen mucho el calor. Si además se trata de una sartén de hierro mineral, no dejes alimentos en ella mucho tiempo porque podrían oxidarse.
  5. Cuando la sartén esté templada o fría, lávala bajo el grifo con agua y jabón. Nunca sumerjas en agua fría una sartén de hierro caliente porque ese cambio súbito de temperatura puede dañar el material.

Curación de una sartén de hierro mineral

Si tu sartén de hierro mineral está sin curar, esto es lo que debes hacer antes del primer uso:

  1. Lávala con agua muy caliente y sécala con papel de cocina.
  2. Añade una capa de 1 milímetro de aceite (yo usé aceite de oliva) y cuece durante 5 minutos, primero a fuego lento y después a fuego un poco más vivo.
  3. Pasados los 5 minutos, descarta el aceite, limpia de nuevo con papel de cocina y tu sartén ya está lista para cocinar o guardar.

Si no sabes al 100 % si tu sartén está curada o no, cúrala de nuevo.

Laura, ¿cuál tienes tú?

Yo tengo una sartén de hierro mineral de De Buyer (26 cm), otra de Lacor (20 cm) y dos de hierro colado de Le Creuset (26 cm).

Además tengo dos parrillas y varias cocottes de hierro colado, te dejo una pequeña selección aquí abajo.

Hay a quien le gustan las joyas y a quien le gustan las ollas. :)