Quizá no sepas que esta señorita se llama Pilea y se apellida peperomioides, pero seguro que la has visto, y mucho, por Instagram y Pinterest.

También conocida como planta del misionero o planta china del dinero, esta belleza está en la lista de deseos de cualquier plant lady, si es que no se ha hecho ya con una.

Hasta ahora no era fácil, tenías que conocer a alguien que tuviera una planta y te regalara uno de los bebés que cada cierto tiempo brotan de la tierra o crecen en el tallo. Así conseguí yo mi primera pilea, ¡gracias Anne! La cuestión es que no era una planta muy extendida en estas latitudes, por lo que no era fácil dar con un ‘donante’.

Poco a poco está llegando a nuestro país e imagino que no tardaremos en verla en las floristerías, por lo pronto puedes comprarla online aquí:

He comprado alguna vez en todas estas tiendas y te aseguro que todo llega siempre perfectamente empaquetado, por si tuvieras algún reparo a la hora de comprar plantas online.

Esta que ves aquí la compré en Jardinería Kuka. No es una sola pilea, sino muchas en una misma maceta. Venía además cargadita de bebés (¡bonus!) que trasplanté a los pocos días de recibirla y tengo repartidos en varias macetas por toda la casa. Las que tienen ahora a la venta son más pequeñas, espero que algún día vuelvan a tener la grande porque es un espectáculo de planta.

Esta es la que compré en Verdecora, ideal para colocar en una estantería. Llegó con muchos bebés también.

Pilea peperomioides en maceta

Cuidados de la pilea peperomioides

Por fin tienes tu adorada planta, ¿y ahora qué?

Reflexionemos antes de continuar sobre un dato estremecedor: la principal causa de muerte de las plantas de interior es el exceso de agua.

Es decir, que la amenaza fundamental no es la negligencia sino el exceso de celo, y esto tiene fácil solución.

Dicho esto, he leído casi de todo sobre los cuidados que requiere esta planta en cuanto a luz y agua, pero me quedo con lo que escuché hace poco en Bloom & Grow Radio, que dedicó un podcast exclusivo a esta planta (sí, escucho podcasts sobre plantas):

  • Luz: mucha luz indirecta, nunca sol directo (esto es aplicable a casi todas las plantas de interior).
  • Agua: trata a la planta como si fuera una suculenta, es decir, espera a que el substrato esté bien seco. Y te preguntarás, ¿eso es una vez a la semana? ¿una vez cada 10 días? Pues depende de las condiciones de humedad que tengas en casa, incluso del material del que esté hecho la maceta en la que tienes la planta. Toca el substrato y si está seco, riégala.
  • Riego: cuando llegue el momento de regar, la experta recomienda hacerlo introduciendo la maceta en un barreño con agua durante unos 10-15 minutos para que la planta absorba el agua que necesita a través de las raíces. Esto puede ser un incordio y no siempre tendrás tiempo de andar arriba y abajo con un barreño, así que haz que lo te vaya mejor. De hecho yo la mayoría de veces la riego por la parte superior: coloco la maceta en la bañera o en el fregadero y riego abundantemente, empapando bien el substrato. Entonces la dejo escurrir durante unos 10 minutos antes de volverla a colocar en su cubremaceta. Es importante asegurarnos de empapar bien todo el substrato porque a veces, si está muy seco y simplemente echas un poco de agua con una regadera, el agua atravesará casi directamente el substrato sin empaparlo, y la planta no tendrá tiempo de absorberla.
  • Temperatura ambiente: es una planta de interior, su rango ideal está entre 15 y 25 ºC. No le sienta bien bajar de 10 ºC ni tampoco el calor excesivo del verano que tenemos por aquí.
  • Abono: añade un poco de fertilizante para plantas verdes al agua cada 3 o 4 riegos, principalmente durante a época de crecimiento, que es de primavera a otoño. Esto no es imprescindible, pero contribuirá a que tu planta crezca más rápido y tenga bebés. Si ves que la planta empeora de aspecto, amarillea o le aparecen manchas marrones, dale un descanso al fertilizante, podrías estar quemando la planta.

Rotar o no rotar la maceta, he ahí la cuestión

He leído chopocientas veces que para lograr que la planta crezca recta y equilibrada hay que rotar la maceta con frecuencia, de este modo todos los lados reciben más luz cada cierto tiempo y la planta no se inclina hacia un único lado.

Personalmente llevo dos años rotando las macetas (nada obsesivo, quizá al regarlas) y tampoco me ha parecido que funcionara excesivamente bien. De hecho tengo alguna Pilea totalmente inclinada a pesar de las vueltecitas.

Sin embargo hace poco leí un consejo de Field Notes by Studio Plants que me picó la curiosidad. Ella asegura que es mejor no rotar la planta. El motivo es que las hojas siempre tienden a ir hacia la luz, tanto las que están delante de la planta como las que están detrás. Si rotamos la maceta constantemente, las hojas están siempre 'estresadas' persiguiendo la luz y no dejamos que crezcan tranquilas.

No rotar la maceta provocará, claro, que la planta tenga claramente una parte menos poblada, una espalda por así decirlo, pero a quién le importa si las hojas son grandes y redondas, ¿no?

Lo que me lleva a...

La hoja perfecta

Cada planta es un mundo y hay que quererlas con sus virtudes y defectos, pero no te engañes, tú también quieres una pilea de hojas grandes y planas, no pequeñas y encorbadas.

Para lograrlo, luz, luz y luz, indirecta o filtrada, esto es:

  • Luz indirecta: la planta está en una habitación luminosa, preferiblemente cerca de una ventana, pero los rayos del sol nunca caen sobre ella, ni a través del cristal, ni de una cortina ni nada.
  • Luz filtrada: la planta está junto a una ventana por la que entra el sol directamente pero los rayos le llegan filtrados a través de un estor o una cortina (recuerda que el sol directo quema las hojas).

El problema es el calor del verano, que provoca que las hojas se encorben hacia el interior. Un horror, vamos. No suele ocurrirle a las Pileas que viven en países de veranos simbólicos, como Holanda o Noruega, pero aquí se nos asan y es un problema frecuente. Una vez encorbadas las hojas nunca se volverán a alisar. :(

La solución pasa por mover la planta a un lugar más fresquito. Como si eso fuera posible sin intalarle un aire acondicionado para ella solita...

Propagación

La pilea es maravillosa hasta para propagarse. Sus activas raíces se nutrirán de la tierra para formar nuevas plantitas que asomarán tímidamente en el substrato. Ash… La emoción que siento cuando veo asomar una baby pilea es solo comparable a la de ver brotar una nueva vara en una orquídea.

Pilea peperomioides

A veces los bebés crecen también en el tallo de la planta, generalmente en la base o en el punto donde anteriormente hubo una hoja que ha caído.

Es posible propagar la planta también a partir de una hoja, pero la tasa de éxito es muy baja y es un sistema muy lento. El método consiste en poner una hoja con su tallo en agua, esperar a que crezcan raíces y con suerte, una plantita pequeña, que crece dentro del agua. Para que esto ocurra lo ideal es que el tallo de la hoja de utilices tenga una pequeña porción del tallo principal de la planta. Es decir, que las hojas que se caen de forma natural de la planta difícilmente harán brotar una nueva planta. Lo que tienes que hacer es cortar una hoja con un cuchillo bien afilado y llevarte parte del tallo o tronco principal.

Yo lo he logrado varias veces pero es un sistema realmente muy lento y la plantita que crece dentro del agua es tan pequeña que cuesta mucho de trasplantar a substrato. Pero es entretenido y si quieres ampliar tu familia de pileas, desde luego que este es otro sistema válido si ves que tu planta es perezosa a la hora de tener bebés.

¿Y qué hay de las semillas? Pues imagino que existirán, puesto que la planta florece a veces, pero al parecer las que hay a la venta suelen ser falsas. Realmente la planta es tan activa propagándose a partir de bebés que no merece la pena complicarse la vida intentando conseguir semillas.

Sobre los bebés que crecen en la maceta o en el tallo, puedes hacer dos cosas:

  1. Dejarlos en la maceta para que sigan creciendo y tener algún día una pilea de varios tallos tan espectacular como la mía (¡yeah!).
  2. Cortar las plantitas con un cuchillo afilado y:
    1. Introducirlas en agua hasta que desarrollen algunas raíces y entonces trasplantarlas a una maceta con el substrato humedecido.
    2. Trasplantarlas directamente a una maceta con el substrato humedecido.

El mejor momento para hacer esto es en primavera, y lo más recomendable es esperar a que los bebés midan unos 5-8 cm. La tarea será mucho más fácil y las posibilidades de supervivencia mucho mayores.

Es cierto que la plantita tendrá un aspecto algo alicaído durante los primeros días después del trasplante. Ten paciencia, irá mejorando en cuanto las raíces se agarren al substrato.

Pilea peperomioides

Crecimiento y trasplante

La planta crece deprisa durante la primavera y suele entrar en letargia durante el invierno. El calor del verano tampoco le sienta demasiado bien, no desesperes si tras unos días de altas temperaturas ves que empiezan a caer muchas hojas. 

A la pilea peperomioides le gusta estar un poco apretadita en su maceta: cuando las raíces pequeñas colman el substrato, la planta empieza a ganar fuerza, crecer a más velocidad y desarrollar raíces gruesas que, si logran salir al exterior - ya sea por arriba o por abajo -, se convertirán en nuevas plantitas.

De este modo también es mucho más fácil trasplantar la planta, porque las raíces y el substrato salen compactados en un cepellón.

En esta foto puedes ver 5 de las raíces gruesas que comentaba, con pequeñísimas hojas en el extremo, y hay más por el otro lado.

Pilea peperomioides trasplante
Al trasplantarla las nuevas plantitas asomarán pronto, aunque las que están mirando hacia abajo se van a tener que dar un buen paseo alrededor de la maceta, esas tardarán más.

Pilea peperomioides vs pilea raindrop

Es muy frecuente confundir a la pilea peperomioides con la peperomia polybotria o raindrop. El parecido es razonable, incluso la verás mal identificada en algunas floristerías o tiendas online, pero no es la misma planta, no pertenecen ni a la misma familia.

Las hojas de la pilea son más redondas y finas, mientras que las de la peperomia son más gruesas (casi recuerda a una suculenta) y terminan en una pequeña punta, como si tuvieran una gota de agua a punto de caer -de ahí el nombre en inglés-. 

Mi consejo ante la duda es que consultes online varias imágenes de peperomia polybotria y compares bien con la planta que quieres comprar.

Perros y gatos

Muchas plantas de interior son tóxicas para perros y gatos, pero al parecer no es el caso de la pilea peperomioides. Otra cosa es que tus animalitos respeten a la planta…

¡Eso es todo! Espero que te animes a hacerte con una pilea y adorarla como se merece.