Ventilar la casa todos los días no es algo sin importancia ni una manía de tu madre: es una medida básica de salud ambiental.

Las casas de hoy en día tienen cada vez mejores ventanas, lo que es fantástico para el ahorro energético, pero ese hermetismo hace que la ventilación se haya convertido en algo imprescindible para asegurar la calidad del aire en el interior.

De hecho, la Agencia de Protección Ambiental (EPA) propone tres medidas fundamentales para mejorar el aire interior: eliminación de fuentes contaminantes, ventilación y filtración. De todas ellas, la más fácil es la ventilación, así que no tenemos excusa.

La importancia de ventilar la casa todos los días

La calidad del aire interior suele ser peor que la del aire exterior, incluso en entornos urbanos: el aire de interiores puede contener concentraciones más altas de contaminantes químicos y biológicos debido a la acumulación y a la falta de renovación.

Teniendo en cuenta que pasamos entre el 80 y el 90 % de nuestro tiempo en espacios cerrados, el tema es importante.

Contaminantes más frecuentes en el interior de casa

  • Dióxido de carbono (CO₂), indicador de mala ventilación.
  • Compuestos orgánicos volátiles (COV) procedentes de muebles, pinturas, productos de limpieza o ambientadores.
  • Partículas finas (PM₂.₅), especialmente en viviendas donde se cocina con gas o se quema incienso o velas.
  • Contaminantes biológicos: mohos, ácaros, bacterias, virus, polen, etc.

Ventilar permite diluir y evacuar estos contaminantes, reduciendo su concentración al momento.

Efectos sobre la salud más allá de lo evidente

La afectación a nivel respiratorio es obvia, pero las consecuencias de un aire interior viciado van más allá:

Función cognitiva y fatiga

Este estudio publicado en Environmental Health Perspectives (Allen et al., 2016) mostró que niveles elevados de CO₂ y COV en oficinas se asociaban con un peor rendimiento cognitivo, menor capacidad de toma de decisiones y mayor sensación de fatiga. Aunque el estudio se realizó en entornos laborales, los mecanismos son extrapolables al hogar.

Sistema cardiovascular

La exposición crónica a partículas finas y a ciertos COV se ha asociado a nivel cardiovascular con disfunción endotelial, inflamación vascular, coagulación y trombosis e inestabilidad de la placa de ateroma.

Cómo ventilar de un modo eficiente

Una ventilación eficaz es la que consigue una renovación rápida del aire, y eso no necesariamente pasa por mantener las ventanas entreabiertas durante horas.

Para ventilar de un modo eficiente:

  • Abre ventanas y/o puertas opuestas durante 5–10 minutos, una o dos veces al día, para lograr una ventilación cruzada.
  • Aumenta la frecuencia si sois muchos en casa, al cocinar, ducharse o limpiar.
  • Ventila siempre los dormitorios y la sala de estar.
  • Complementa esa ventilación con el uso de la campana extractora en la cocina y el extractor del baño, en caso de contar con él, que suele ser habitual en baños sin ventanas.

En viviendas con sistemas de ventilación mecánica controlada (VMC), es clave asegurar un mantenimiento adecuado y no desactivar el sistema por motivos energéticos.

ventilación y energía: un falso dilema

Desde el punto de vista de la salud pública, ahorrar energía a costa de respirar aire viciado no es aceptable.

De hecho, muchos expertos en edificación saludable defienden que la eficiencia energética debe ir siempre acompañada de una buena calidad del aire interior, así que no te aferres al ahorro energético para no ventilar.

Busca un momento del día que se adapte a ti y a tu vida, y ventila. Si no te va bien por la mañana al levantarte, hazlo al mediodía. Si prefieres hacerlo por la tarde, genial.

Conclusión

Ventilar la casa todos los días es fácil, gratis y tiene un impacto directo sobre la salud. ¡Encuentra el momento!

Foto de Nothing Ahead