En casa nos encanta el pan, qué le vamos a hacer, y no por haber renunciado al gluten vamos a renunciar a una buena tostadita con aceite y sal, ¿no? Este pan sin gluten de harina de sorgo y tapioca tiene muy buen sabor y una textura agradable. Que no te tire para atrás la mezcla de harinas, ¡pruébalo!

Pan sin gluten de harina de sorgo y tapioca

Este pan lleva harina de sorgo, tapioca y almendra, entre muchas otras cosas, lo sé. Encontré la receta en el blog freerangecookies.com y he cambiado solo un par de cosas porque no tenía crémor tártaro y no he usado bicarbonato. También he simplificado las cantidades porque en la receta original prepara primero la mezcla de harinas (medida en cups), pero es más harina de la necesaria con la idea de que la uses para otroas recetas, blablabla… en fin, bendita regla de tres.

El sorgo es un cereal sin gluten originario de la Índia y zona central de África, aunque se cultiva ya de forma global. Existen muchas variedades que se destinan a distintos usos más allá de la alimentación humana, como la fabricación de biocombustibles. Como todos los cereales, es rico en fibra y vitaminas del grupo B.

Ingredientes

  • 140 g de harina de sorgo
  • 200 g de harina de tapioca
  • 90 g de almidón de patata
  • 60 g de harina de almendra
  • 15 g de psyllium
  • 10 g de levadura sin gluten
  • 7 g de sal
  • 360 ml de agua
  • 80 g de aceite de oliva
  • 2 huevos

Instrucciones

  1. Mezcla en un bol los ingredientes secos: harinas, levadura, psyllium y sal.
  2. Mezcla en otro bol los ingredientes húmedos: bate primero los huevos, añade el aceite y mezcla, añade el agua y mezcla.
  3. Vierte los ingredientes húmedos en el bol de los secos, mezcla bien y forma una bola con la masa.
  4. Cubre el bol y guárdalo en la nevera durante la noche.
  5. Al día siguiente, saca la masa de la nevera unos 20 minutos antes de hornearla.
  6. Precalienta el horno a 175 ºC.
  7. Coloca la masa en el molde cubierto con papel de horno y alisa la superficie con una espátula humedecida. Añade por encima un chorrito de aceite de oliva – extiéndelo con la espátula –, unas pipas y un poquito de orégano. Puedes poner otras semillas, otras especias o nada de nada. Nota: la masa es firme y puedes hacer una hogaza si te apetece. Yo preferí darle forma rectangular y por eso usé este molde.
  8. Hornea durante 1 hora a 175 ºC.
  9. Pasado el tiempo, abre el horno para que salga el vapor y hornea 10 minutos más a 200 ºC para que se termine de dorar por encima.
  10. Deja enfriar 10 minutos, desmolda y deja enfriar del todo sobre una rejilla.

Está muy bueno recién hecho, la levadura y el aceite de oliva le dan un toque muy de pan casero. La miga es densa, no podrás comer demasiado.

He congelado la mitad en rebanadas separadas por un trocito de papel de horno para que no se enganchen y guardo el resto en la nevera en una bolsa de tela.

Para comerlo no hace falta tostarlo como el pan de trigo sarraceno – aunque si lo haces quedará estupendo -, basta con sacarlo de la nevera con 20 minutos de antelación para que se atempere.