Los muffins de algarroba que os enseñaba hace unos días por Instagram fueron un éxito y un fracaso, todo a la vez. Un éxito por el sabor y un fracaso por el aspecto.

Como ya os adelanté, llené demasiado los moldes, así que los muffins subieron muchísimo... y volvieron a bajar, adquiriendo este aspecto de seta que veis en la foto.

'No están tan mal', pensaréis, yo también lo hice, 'así incluso será más fácil añadir el frosting encima'. La cuestión es que no pude desmoldarlos pasados 10 minutos (#momlife), sino que se enfriaron en el molde y cuando fui a sacarlos más de 1 hora después, se rompieron todos. ¡Todos!

De perdidos al río: corté la parte de arriba como si fuera una especie de cookie y desmigué el resto para preparar unos vasitos por capas como el que veis aquí, con miguitas de muffin, yogur casero de leche de coco, moras y salsa de chocolate. 

Pongámonos estilosos, vamos a llamarlo falso tiramisú de algarroba y yogur de leche de coco. ¡Yeah!

Falso tiramisú de algarroba y yogur de leche de coco

Mis invitados disfrutaron muchísimo de las cookies y de los vasitos, que es lo importante. Vale, eran mi hermana y mi cuñado, que son muy agradecidos, aun así, su opinión cuenta.

Sin más preámbulos, aquí tenéis la receta.

Muffins paleo de algarroba y harina de almendra

Ingredientes para 12 muffins

  • ¾ de taza de algarroba en polvo (o cacao en polvo, yo los hice de algarroba para que Kai pudiera probarlos, que por cierto no le dio la gana)
  • ¾ de taza de harina de almendra
  • 1/3 de taza de sirope de coco, dátil o el que prefieras (quizá quieras usar 2/3 si te gusta mucho el dulce o si utilizas cacao en lugar de algarroba, puesto que es más amargo)
  • ½ taza de compota de manzana
  • ½ taza de aceite de coco
  • 4 huevos
  • 1 ½ cucharaditas de bicarbonato de uso alimentario
  • ½ cucharadita de vainilla en polvo
  • ½ cucharadita de sal

Instrucciones

  1. Precalienta el horno a 175 ºC.
  2. Engrasa un molde de muffins o los moldes individuales que quieras utilizar.
  3. Mezcla todos los ingredientes en una batidora o procesador de alimentos hasta obtener una masa homogénea.
  4. Rellena los moldes.
  5. Hornea durante 20-25 minutos.
  6. Deja reposar unos 10 minutos y desmolda sin quemarte.

Ese termómetro que veis dentro del horno es mi última adquisición en el departamento de gadgets de cocina. Me permite saber con exactitud el momento en que el horno ha alcanzado la temperatura a la que quiero precalentarlo. Además me permite verificar si mi horno calienta o no a la temperatura que estoy indicando, y es que hay hornos que presentan diferencias de hasta ± 50 ºC.

Si tus panes y pasteles no terminan de salir bien quizá te interese verificar si tu horno realmente funciona a la temperatura que indica. Así podrás ajustarla manualmente o incluso llamar a un técnico si la diferencia es flagrante.

Este es el modelo que compré yo, como ves es muy económico. ¡Lo añadiré sin duda a mi próximo listado de utensilios de cocina!