Hace unas semanas me apunté a una masterclass online gratuita sobre quesos veganos que organizó la Escuela de Macrobiótica de Catalunya. Durante la sesión compartieron una receta básica de queso vegano de anacardos que puedes personalizar a tu gusto. Verás que hay muchísimas en Internet, esta me gustó especialmente porque incluye probióticos, y cualquier ocasión es buena para diversificar nuestra flora.

Yo la seguí al dedillo, lo que incluía filtrar la mezcla durante las primeras 24 horas de reposo con la ayuda de un par de gasas de 15x15 cm aproximadamente. De esta forma se elimina el agua sobrante y la masa queda más compacta. La cuestión es que, pasadas las 24 horas, mi mezcla había filtrado solamente de 1 gota. Esto es porque añadí el agua justa al triturar los anacardos, y eso dependerá en gran parte del procesador de alimentos que utilices.

Yo lo hice con el recipiente con cuchillas que suele acompañar a las batidoras de inmersión, porque con la batidora de jarra se quedaba todo en las paredes y era un incordio tener que estar parando cada poco.
 

Ingredientes para un queso pequeño:

  • 100 g de anacardos crudos y sin sal
  • 2 cápsulas de un probiótico de calidad
  • 2 cucharadas de agua aproximadamente
  • Una pizca de sal (la profesora usó miso por preferencia personal)
  • Una pizca de ajo en polvo
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana
  • 1 cucharadita de zumo de limón
  • 1 cucharada de levadura nutricional
  • Una pizca de pimienta negra y/u otras hierbas o especias (opcional)

Dobla las cantidades si quieres hacer un queso más grande.


Utensilios:

  • Un bol de cristal
  • Un procesador de alimentos o similar (muchas batidoras de mano tienen un accesorio que es un recipiente con cuchillas, si lo tienes te irá perfectamente para esta receta).
  • Un molde con forma de aro (si quieres darle al queso forma circular)
  • Un juego de cucharas medidoras
  • Una cuchara o espátula
  • Un tarro o táper de cristal con tapa
     

Instrucciones:

  1. Pon los anacardos en remojo en un bol con agua mineral durante unas 6 horas.
  2. Pasado el tiempo, cuela y aclara los anacardos y ponlos en un procesador de alimentos.
  3. Añade 1 cucharada de agua y empieza a triturar. Ten paciencia, para el procesador si es necesario y con la ayuda de una cuchara ve bajando los trozos de anacardo que se queden en las paredes.
  4. Deberías obtener una pasta espesa y cremosa. Añade otra cucharada de agua si es preciso, incluso más, pero piensa que cuanta menos agua mejor.
  5. Pasa la mezcla a un tarro de cristal y añade el contenido de las dos cápsulas de probiótico. Remueve con una cuchara para que se reparta bien.
  6. Pon la tapa y deja el tarro a temperatura ambiente durante 24 horas en la encimera de la cocina para que los probióticos empiecen a hacer su trabajo.
  7. Pasadas las 24 horas, añade a la mezcla la sal, el ajo en polvo, el vinagre, el zumo de limón, la levadura nutricional y la pimienta o hierbas y especias con las que quieras aromatizar tu queso. Puedes integrarlo todo con una espátula o triturar de nuevo la mezcla brevemente.
  8. Si no quieres darle ninguna forma especial al queso, simplemente mételo en la nevera y deja que prosiga el proceso de fermentación durante al menos una semana. Si prefieres que tenga forma circular, utiliza el molde con forma de aro.

Tengo un queso en la nevera desde hace casi 2 meses. Huele que alimenta...